Las vitaminas y minerales desempeñan un papel clave en numerosas funciones corporales importantes y son entonces esenciales para mantener una buena salud. Una dieta variada rica en frutas y verduras, cereales integrales, pescado, carne y productos lácteos, contiene en principio suficientes vitaminas y minerales (cromo, cobre, cinc) a fin de evitar posibles deficiencias. Por tanto, una dieta equilibrada variada excluye la necesidad de suplementos vitamínicos, incluso en el caso de práctica intensiva de un deporte. No existe evidencia científica de que la ingesta de vitaminas suplementarias o de cromo, cobre y cinc tenga algún impacto positivo en los rendimientos deportivos de toda índole. De ahí que las personas que son físicamente activas en el contexto de una mejora del mantenimiento en forma y de la salud, deben en primer lugar esforzarse por adoptar una dieta equilibrada y saludable.
Sin embargo, numerosos deportistas y atletas de élite muchas veces siguen, temporalmente o no, una dieta baja en calorías en vista de una disminución del porcentaje de grasa en el cuerpo. En la mayoría de los deportes, el peso corporal constituye, en efecto, un determinante muy importante de los rendimientos. Una característica típica de los atletas de resistencia es que, después de haber seguido una dieta baja en calorías, cambian a una dieta (demasiado) poco variada y rica en hidratos de carbono durante periodos de entrenamiento y competición intensivos. El resultado posible es una alimentación desequilibrada como consecuencia de una ingesta reducida de alimentos no ricos en hidratos de carbono (frutas, verduras, cereales integrales, productos lácteos, carne y pescado) que, no obstante, son necesarios para asegurar una ingesta suficiente de las diversas vitaminas y minerales. En el caso de una dieta baja en calorías y rica en hidratos de carbono, hay efectivamente un riesgo de falta de vitaminas. Por consiguiente, se aconseja una suplementación preventiva de vitaminas suplementarias para evitar una disminución de la capacidad de rendimiento físico debida a deficiencias de vitaminas. |